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Terra
La Coctelera

Imagina que imaginamos cómo imaginar cosas

Al poblar el cielo de alondras, me detuve y le detuve la mano a él, al que todo lo crea, al que todo lo puede crear. Una vez abrí los ojos, bien lo sabe Dios. Una vez abrí los ojos y ya no vi nada. Como hombre, el hombre no puede dejar de preguntarse de dónde viene la imaginación. ¿Será acaso la imaginación lo que vemos con los ojos abiertos, o lo será sólo lo que vemos con ellos cerrados? Como mujer, yo creo que la imaginación es un curso intermedio que vive en el cruce del párpado y la piel, allí en donde entrecerrando lo ojos se puede poblar el cielo de alondras y luego detenerse, detener sus dedos, detener los dedos del que todo lo crea, del que todo lo puede crear.

Quizás, y digo sólo quizás, la imaginación resida en tu mano cuando no dibujas más que lo real siendo fantasía. A mí, desde luego, me gustas así, ME ENCANTAS, aunque parezcas ajeno con el iris haciéndose inmensamente pequeño. Al fin y al cabo, yo también me vuelvo ajena cuando escribo y pueblo entre las palabras alondras, cielos de alondras, sabiendo así que desde luego te gusto, TE ENCANTO.

A lo mejor, imaginar para nosotros dos es justamente esto, vivir a nuestra manera. Es por eso que te puedo decir que... la ilusión para mí a tu lado no ha de tener fin. El que puebla el cielo de alondras siempre es de alguna manera, INMORTAL.

La abuela tiene 'al monstruo'

No es verdad. Aunque muchos quieran hacerse los valientes y piensen que amar consiste en padecer el dolor de los otros no es verdad. Hay quien dice: "prefería ser yo el que estuviese en tu lugar". Pero mienten, mienten como bellacos, porque nadie quiere ni desea por propia voluntad sobrellevar a cuestas el padecimiento de los demás. Y no es que no crea en la entrega, en la entrega humana; porque sí creo en ella. Pero en el victimismo no, y en poner la otra mejilla a la espera de un segundo bofetón... pues tampoco. Yo pienso que amar ha de consistir en otra cosa, en hacer reír al que sufre para que se olvide de que existen razone estúpidas que lo hacen sufrir. Amar debería ser agarrarle la mano al que le cuesta caminar para que tenga una fuerza en la que sostenerse mientras da los pasos él solo.

Desde que amo, desde que tengo amor en mi vida, me he dado cuenta de que nada es como yo pensaba y es cierto que la abuela tiene al monstruo dentro pero como yo la amo, juntas haremos que el monstruo sea algo derrotable y fácil de olvidar.

Bee...

La visión de las pequeñas cosas es lo que lo transforma todo. Si uno despierta, se viste, se somete a la rutina y sube a su coche para seguir un día de ritmo paralítico y de pronto ve una pequeña cosa, tiena la visión de una pequeña cosa; todo puede cambiar. Afortunadamente y aunque a veces queramos y deseemos incluso con demasiada fuerza que todo siga igual, la vida no es un torrente que fluye siempre al mismo ritmo. Hay veces que los zapatos nos llevan demasiado rápido sobre el asfalto como para ver algo y hay otras en las que podemos gozar desde la lentitud de espectáculos tan increíbles como imposibles.

Esta mañana al pasar por delante del campo de las ovejas las he visto a todas peladas, sin lana, sin pela, desmondadas y al notar el temblor de una de ellas, encontré mi pequeña cosa del día. ¿Han visto alguna vez como se remueve el alma de una oveja cuando esta se sacude las carnes, dobla la cabeza hacia la izquierda y abre la boca para decir: beee?

A veces...

A veces somos como niños gordos y a veces somos como niños flacos. A veces estamos llenos, empachados de la vida (pero nunca aburridos de ella), y otras en cambio nos sentimos famélicos, faltos de chispas vitales para seguir adelante. En los tiempos de gordura todo nos parece factible y la cara se nos llena de risas, jamás de pena. En los tiempos de delgadez por la contra cualquier obstáculo se convierte en montaña y ni siquiera soplando más fuerte que el lobo ante la casa del cerdito logramos dar un paso más hacia la meta. Es por eso que sentir amor, sentirnos acompañados es tan importante, pues durante la abundancia tenemos con quien compartir y durante la ausencia podemos consolarnos sabiendo que cada noche habrá un cuerpo y un alma al que podremos abrazarnos.

El torrente de la vida

Todo el torrente de la vida pasa siempre a través de algo: de una carne que envejece, de unos sueños que se están llenando de polvo y telerañas o quizás de un montón de sentimientos que nacen-crecen y se preparan para mudarse de ciudad. El torrente de la vida puede ser un simple pensamiento que nos lleva a saltar de una ventana imaginaria para echarnos a volar con alas que nadie más puede ver o... a lo mejor, el día menos pensado el torrente es una materia que crece en nosotros "activo, creativo y voluntarista". La decisión, aunque creamos que está en nosotros mismos, aunque consideremos que podemos dominarla ,siempre deriva de lo exterior, de ese espacio que ha venido conformando nuestro cuerpo para ese momento y nuestro espírito para transmitir a cada fibra de nosotros un deseo aparentemente irrealizable, el de hacer desde un simple yo una vida nueva.

Jamás, jamás parecemos preparados para algo tan grandioso y sin embargo lo afrontarmos porque de no ser así acabaríamos extinguiéndonos en los miedos, pereciendo la genética, la estética y todo lo malo también de un hombre que nunca sabe qué paso va dar después del ya entregado.

EL PATIO DE LOS SILENCIOS (II)

En donde Cristo perdió las alpargatas.

Ahí quiero ir. De ahí quiero venir.

Que los pasos sean huellas que después dibujen...

LOS CURIOSOS. (Sólo los curiosos).

Tengo dentro un revuelo que me inquieta tanto

como el pensar.

Quiero hacer. Quiero hacer cosas.

Esta es la ley de la productividad.

Y me nace. Me nace así:

vivir de esta manera

que explora y se detiene,

pero nunca se para a hacerse estatua de sal.

EL PATIO DE LOS SILENCIOS (I)

En un silencio marchito

hago gritos, hago tactos, hago sinrazón.

Los elogios son para los que no conocen la humanidad

que encierra una mujer.

A mí que me quiten lo <<bailao>>.

Yo ya he vivido todos los sufrimientos del mundo

y si me callo, es porque me tengo que callar,

y si me lloro... es porque me tengo que llorar.

Háganse a un lado los extraños

que se extrañan de todo lo sensible,

esos que dicen que quieren sentir

sin tener que pasar por el sentimiento

Dos y dos han sumando cuatro

desde la eternidad

mas... una mujer

siempre puede hacer un cuatro distinto cada día.

AHORA. AHORA empieza a hacer tú TAMBIÉN.

DIOS QUIERA QUE TENGA RAZÓN...

El que dice que tiene todas las respuestas miente, porque para eso hay que viajar hasta los infiernos del existir y subir hasta los cielos de aquello en lo que no podemos dejar de creer y una sola vida..., una sola vida no llega para hacer tal cosa. Más falta nos haría nacer y morir en un solo instante para tocar la tierra árida del hombre y la nube blanca de Dios a un tiempo o quizás..., sí quizás también podríamos probar a sobrevivir más de dos vidas o más de tres: tantas, muchas, las suficientes; hasta que la piel se encaje a la carne de la carne de la que venimos y al espíritu del espíritu del que estamos hechos.

El que dice que el alimento de los huesos es solo el roce de una mano miente, porque lo que cargamos dentro de nuestras mochilas de esqueleto también debe beber y comer y afianzarse y expandirse como la leche que se mezcla con el café de las mañanas.

Me gustaría pensar que estas cosas pueden hacerse en cualquier rinconcito del mundo, más como somos únicos y distintos en nuestra individualidad, hay quien como yo solo es capaz de sacar las raíces en un lugar, en una tierra en la que el verde se expande hacia cada hombre que lo toca. Siento tener que confesar que mi piel se derrumba desde tan lejos de ese verde, que me siento como una plantita a la que han sacado de su tiesto para que florezca lejos del sol que conoce y de la lluvia que la hace tiritar.

Pero si me riegas tú, si me abrazas tú...

El que dice que todo es posible.... Dios quiera que tenga razón.